Vinos

De Mendoza a la costa bonaerense: cómo se distribuye el Chardonnay en Argentina

La variedad está presente en 17 provincias y concentra el 18,4% de las uvas blancas aptas para elaboración. Mendoza lidera la producción, mientras Buenos Aires suma nuevos proyectos en zonas como General Pueyrredon y Balcarce.

El chardonnay es una de las variedades blancas más reconocidas y difundidas del mundo. Originaria de Francia, donde alcanzó prestigio en regiones como Borgoña, Champagne y Chablis, logró expandirse a prácticamente todas las grandes zonas vitivinícolas internacionales gracias a su capacidad de adaptación a distintos climas y su versatilidad enológica.

Se trata de una variedad de brotación temprana y ciclo corto de maduración. Sus uvas presentan elevados niveles de azúcar y una marcada acidez natural, características que permiten elaborar vinos con perfiles muy diversos según la región de origen y el estilo de vinificación.

En zonas frías suele ofrecer vinos con notas cítricas, pera y té verde, acompañadas por una acidez marcada. En regiones más cálidas predominan los aromas a frutas tropicales como ananá y mango. Cuando atraviesa una crianza en barricas de roble puede desarrollar matices de vainilla, miel y manteca, ampliando su complejidad aromática.

En Argentina, el Chardonnay se utiliza para elaborar vinos jóvenes y frescos, ejemplares con crianza en madera, vinos de cosecha tardía y, especialmente, como base para gran parte de los espumosos nacionales.

Según el último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2025 la superficie implantada con Chardonnay alcanzó las 5.616 hectáreas, equivalentes al 2,9% del viñedo argentino y al 18,4% de las variedades blancas aptas para elaboración.

La variedad está presente en 17 provincias, aunque Mendoza y San Juan concentran el 93,5% del total nacional. Con estas cifras, el Chardonnay ocupa el décimo lugar entre las variedades más cultivadas del país y el tercer puesto entre las blancas, detrás de Pedro Giménez y Torrontés Riojano.

Mendoza lidera ampliamente la superficie implantada con 4.681 hectáreas, lo que representa el 83,1% del total nacional. Le siguen San Juan, con 572 hectáreas, Neuquén con 103, La Rioja con 92, Salta con 39 y Río Negro con 34.

Buenos Aires suma 28,4 hectáreas de Chardonnay distribuidas en distintos municipios. General Pueyrredon concentra la mayor superficie provincial con 11 hectáreas, seguido por Balcarce con 2,4 hectáreas, Tandil con 1,2, Dolores con 0,2 y Mar Chiquita con 0,1 hectárea.

A pesar de su relevancia, la superficie nacional de Chardonnay se redujo un 8,9% durante la última década, con una pérdida de 459 hectáreas. Sin embargo, los registros muestran una recuperación desde 2024, con un incremento de 90 hectáreas respecto del año anterior.

Dentro de Mendoza, los departamentos con mayor presencia de la variedad son Tupungato, que concentra el 25,5% de la superficie provincial, Tunuyán con 13,5%, Luján de Cuyo con 10,6% y Maipú con 9,8%.

En San Juan, la mayor implantación se encuentra en Sarmiento, Caucete y San Martín, mientras que en Neuquén el departamento de Añelo reúne más del 90% de la superficie provincial.

Producción y mercado

Durante 2025 la cosecha nacional de Chardonnay alcanzó los 536.991 quintales. Aunque la producción mostró una mejora interanual del 1,3%, se mantiene por debajo del promedio de los últimos diez años, que se ubica en 553.047 quintales.

En Mendoza, los mayores volúmenes de cosecha provinieron de Tupungato, Tunuyán, Luján de Cuyo y Maipú. En San Juan, los principales departamentos productores fueron Sarmiento, San Martín, Caucete y Angaco.

En cuanto a la comercialización, durante 2025 se vendieron 154.520 hectolitros de Chardonnay varietal puro y otros 11.850 hectolitros en cortes con distintas variedades. Sobre un total de 3.976.871 hectolitros de vinos varietales comercializados por Argentina, el Chardonnay representó el 4,2% de las ventas.

Los datos del INV muestran una tendencia descendente en la comercialización de esta variedad desde 2021, con una caída más marcada durante el último año.

Del total comercializado en 2025, el 54,7% tuvo como destino los mercados externos, mientras que el 45,3% se vendió en el mercado interno. Si bien la tendencia general continúa siendo negativa, durante el último año se observó una recuperación en las exportaciones y en las ventas domésticas de Chardonnay puro, comportamiento que no se replicó en los vinos elaborados mediante cortes.

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